En España el plazo medio para vender una vivienda suele estar en los nueve meses, sin embargo si está ubicado en grandes capitales como Madrid o Barcelona entonces el plazo estaría en los seis meses; un error común es bajar el precio del piso una y otra vez a medida que los meses van pasando y no se logra vender dicho piso. Lo ideal es seguir una serie de sencillos consejos para vender un piso.

Hay que asegurarse de tener toda la documentación relevante para la venta de la vivienda, ya que al no tener algún documento complica las operaciones al momento de la firma. Es recomendable dedicar algo de tiempo para seleccionar una buen agente inmobiliario, con uno es suficiente pero asegurándose que sea el que mejor pueda representar los intereses durante todo el proceso. En algunos casos se acude a una agencia inmobiliaria con una idea estudiada de cuanto puede valer la vivienda; de igual manera, en muchos casos el agente no le saca de su error por no perder la operación, el resultado puede resumirse en tiempo y dinero malgastado por no enfocar bien la operación para vender el piso.

Contando con un agente inmobiliario se debe compartir las previsiones de tiempo para vender, y dejarse asesorar sobre la estrategia de precio más adecuada para los planes de futuro. Y para esto también hay que solicitar al agente inmobiliario que explique el plan de marketing, sobre que va a hacer para vender el piso, y esta es una de las cuestiones más importantes.

Otros de los consejos para vender un piso es el de decidir junto al agente inmobiliario las mejoras a realizar, bien sea el de reparar desperfectos, poner a punto los baños y la cocina, asegurarse de que haya una buena iluminación, pintar, entre otros; ya que está demostrado que posible comprador valora las mejoras un 25% por encima de su coste real. Es importante solicitar las facturas y llevar un registro de todo lo invertido en los gastos de las mejoras, y se podrá deducir de los impuestos sobre las ganancias de la venta.

También es recomendable no estar en la vivienda durante las visitas de compradores, ya que estos se sienten más cómodos pudiendo pasear libremente por el piso y hablando libremente con el agente inmobiliario.